Saturday, August 19, 2006

INVOLUCION DE LAS ESPECIES: LOS “CANALIZADORES" DE MAESTROS DE OTRAS DIMENSIONES.

Soy una persona curiosa y familiarizada con el tema de las canalizaciones. A lo largo de los años he aprendido a discernir entre la oferta abrumadora de métodos y recetas lo que verdaderamente me es útil para mi camino espiritual particular. Esto significa que luego de muchos años de investigación, he integrado la esfera espiritual a mi vida cotidiana sin escándalos ni fundamentalismos, sin recetas ni necesidad de evangelizar a los paganos.

Detesto los discursos, las recomendaciones y especialmente los "consejos espirituales".

Tal como lo concibo, la esfera espiritual es absolutamente privada y tan personal como el ADN: no hay dos iguales.

Me habían comentado que los canalizadores a los que llamaremos A y B eran muy conocidos, tenían una agenda completa hasta 2008 y allí fui, en un tren que me llevó hasta Ocata, en el Maresme.

Al tocar el timbre me recibió un muchacho ( el canalizador A) vestido de riguroso color blanco, de cara aniñada y quien sin conocerme me saludó con un “que tal mi princesa”.
Su sonrisa y familiaridad me dejaron perpleja.

La señorita que luego canalizó para mi , ( canalizadora B) de veinte y pocos años, vestida de blanco y con sempiterna sonrisa, tambien se dirigía a mi con la familiaridad de quien esta en un grupo de amigos.
Según ella, el maestro que canalizaba hablaría a través de su boca durante media hora y luego tendría otra media hora para hacerle preguntas.

Después de una inspiración profunda la canalizadora comenzó a hablar con los ojos cerrados y a toda velocidad.

No hay duda, esta chica es intuitiva y como muchas otras personas, algo de lo que dice, dada la ambigüedad, se podría considerar como una “predicción" , sin embargo no hay fechas ni afirmaciones ni negaciones absolutas. Todo cae en el “puede ser”.

Era particularmente evidente la gran cantidad de consejos que la chica se empeñaba en darme.
A partir de lo que me dijo a mí y de las predicciones que le había hecho a personas que conozco, saqué dos cuestiones en común en este tipo de canalizaciones “Light”.

Una, como estrategia general, inflan el ego del consultante en cuanto a "los sufrimientos que ha conseguido superar"

Dos, le palmean la espalda diciéndole que es un ser íntegro con grandes posibilidades de ser un líder espiritual y que sus aspiraciones se cumplirán si tiene paciencia.

Invariablemente, todos lo que van a consultar a los canalizadores son “seres de luz” y si han llegado hasta ellos es porque tienen una misión importante a nivel de liberar a otros espiritualmente.

Tambien aseguran que “los de arriba” reconocen el sufrimiento de las personas que van y serán recompensados por sus padecimientos.

A lo largo de mis años de contínuo y tortuoso vagar hacia el conocimiento espiritual he llegado a tres conclusiones para mí muy importantes:

1. La única que sabe lo que me pasa y como actuar en consecuencia soy yo.
Se perfectamente cuando algún mensaje me resuena, porque lo percibo claro y consistente en forma integral : cuerpo , intelecto, y espíritu.
2. Cuando hay transmisión o algún proceso que involucre la energía , lo siento en el cuerpo y discrimino perfectamente su procedencia y efectos.
3. Todos los mensajes canalizados están condicionados por el canal. Por lo tanto, en general, no recibo consejos que no pido – en le terreno del crecimiento espiritual se da muy a menudo el caso de que la gente en lugar de escucharte, te ofrece su particular aspirina espiritual aunque no se lo pidas- ; no pregunto qué debo hacer en tal o cual situación, a menos que quiera alguna información concreta. Recibo ayuda e información externa, pero únicamente cuando elijo hacerlo.

El encuentro con los canalizadores A y B me hizo caer en la trampa de la adulación y la zalamería, en ese trato meloso de viejos conocidos. La miseria espiritual es moneda corriente y el maltrato injustificado es pan de cada día en nuestras vidas. Si alguien en medio del desierto de ofrece un oasis de palabras dulces, es muy dificil no dejarse arrullar por su melodía.

Todos los que estamos en el proceso vital buscar respuestas, somos seres tal vez un poco mas sensibles, un poco más utópicos e ingenuos, queremos encontrar la verdad porque inconscientemente queremos encontrar la pureza, alguien que nos reafirme que hay esperanza para el mundo que nos rodea y a menudo caemos en el desaliento, por lo tanto, al escuchar que nuestro sufrimiento es reconocido, que nuestros deseos están “concedidos en la séptima dimensión”, es difícil no conectar con nuestros dolores internos y la necesidad de resolverlos.

Somos humanos y caemos en la ilusión de que verdaderamente, alguien nos reconoce las pérdidas y los desconsuelos o nos abre una puerta al desaliento o nos dice que no desesperemos, que la misión de nuestra vida ya llegará.

Hay que tener un poco más de paciencia...Otra vez la paciencia, otra vez la zanahoria frente al burro. A esto le llamo yo una palmadita pseudo espiritual que cuesta solo 30 euros.

La señorita canalizadora B , vestida con su túnica blanca y portando la sonrisa de quien esta probablemente convencido de hacer algo para salvación espiritual del mundo “canalizó” al maestro solo 13 minutos. Es decir que habló sin parar dirigiéndose a mí como “hija mía”. Evidentemente, este maestro a mi me conoce poco, ya que yo detesto ese trato paternalista, pero en fin...

Despues de los 13 minutos de parlotear incesantemente, pasamos al turno de preguntas y respuestas.

Los 45 minutos restantes, correspondían a las preguntas que yo deseara hacerle al ser de la séptima dimensión. En ese proceso quedó al descubierto que nadie me estaba contestando desde ningún lugar. La que contestaba era ella - la canalizadora B- a partir de sensaciones intuitivas que trataba de acomodar lo mejor que podía.

A propósito , yo omitía darle información sobre lo que quería saber, por lo cual ella, en lugar de limitarse a canalizar, me preguntaba más detalles, porque "no entendía".

¿Para que necesita entender, si no es ella la que responde?

No hubo en mi ser ninguna sensación de veracidad, ni de intercambio de energía. Al fin se terminó el turno de preguntas y respuestas.

Me fui luego de que me abrazara dos veces más con su familiaridad rebosante que en mi opinión no es amor, sino pretensión de compensar en los actos lo que no existe a nivel espiritual.

Ya en el tren de vuelta hacia Barcelona, comenzó a surgirme un mal sabor de boca, una sensación de malestar emocional y cierta rabia que me duró dos días.

Al tercero, comprendí lo que me pasaba: me había dejado timar. Había caído por una hora en la desastrosa y manipuladora ilusión de espiritualidad de otro. No digo que la chica quisiera timarme en sentido mundano, creo que la que se estafa, en primera instancia es ella, creyéndose un canal.

Como humanidad estamos frente a un cambio importante y proliferan los seres que con buena intención sienten “el llamado de una misión”. Pero no siguen pautas de ningún tipo, no estudian, no se preparan, son seres que un buen día, como aquellos niños frente a la higuera reciben una misión y se lo creen de tal modo, que así lo expresan.
La gente a su vez, hambrienta de respuestas que no encuentra a su alrededor y – acostumbrados a buscar respuestas fuera de si mismos- entra en la hipnosis colectiva y comienza a acudir a preguntar. Renace la atávica costumbre de preguntar a los oráculos y recomienza el ciclo que ubica en forma desigual a dos personas, una con un pretendido saber y la otra, solo con sus preguntas.

¿Séptima dimensión?
¿Maestros ascendidos?
¿Misión?

Además...

No me dieron un recibo por la “donación” de 30 euros. Haciendo unos cálculos someros, 30 euros multiplicado por dos canalizadores que atienden – por lo menos- cuatro personas cada uno por día durante un mes, da la cifra de 4.800 euros.

Son 4800 euros para los que no hay ningún tipo de retención fiscal y a los que hay que sumar la recaudación de los numerosos cursos de Terapias Alternativas que ofrece el centro donde trabajan estos canalizadores.

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